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sábado, 10 de marzo de 2007

Guillermo de Ockham


Guillermo de Ockham


Traductor : Francisco M. Pulido Pastor


Nacido: sobre el 1288 en Ockham (cerca de Ripley, Surrey), Inglaterra


Muerto: 9 Abril 1348 en Munich, Baviera (ahora Alemania)

El nombre de Guillermo de Ockham se escribe a veces como Guillermo Ockham o William Ockham. Es también conocido como 'El Doctor más que sutil', o el 'Venerabilis Inceptor' (algo así como el Venerable principiante, pues nunca terminó su titulación en Teología). Nada se sabe de sus padres o de la primera parte de su vida antes de ingresar en la orden Franciscana a la edad de catorce años. Su educación tuvo lugar en un convento franciscano y fue casi con certeza en el convento de Londres ya que este actuaba como el centro educacional para el área en la que vivía. Sabemos que fue ordenado vicediácono por el arzobispo de Canterbury en Southwark, Londres, en 1306, lo que apoya que fuese educado en Londres. Después de esto algunos estudiantes eran enviados a París para una educación superior, el resto eran enseñados en un convento. No hay pruebas directas que apoyen cuál de estas alternativas siguió Ockham pero debió ser una de ellas. Fue enviado después a Oxford a estudiar una carrera teológica.


En Oxford Ockham dio conferencias sobre el Libro de Sentencias de Pedro Lombardo (1095-1160). Pedro fue un teólogo italiano del siglo 12 que había escrito la obra para reafirmar la posición encontrada en las Escrituras y la de los padres de la Iglesia en la doctrina cristiana. Pedro Lombardo, un teólogo conservador, escribió el texto como reacción contra algunos que en la época estaban aplicando la lógica de Aristóteles a la teología. Se requería que todo estudiante que aspirase a un grado superior en teología conferenciase y comentase sobre el Libro de Sentencias que es lo que hizo Ockham en Oxford en 1317-1319. El texto era usado como marco de trabajo para los estudiantes para desarrollar sus propias posiciones originales y para debatir con sus profesores y compañeros. En Junio de 1318 Ockham consiguió permiso para oír en confesión y alrededor de 1329 completó los estudios para su título de bachiller. Ockham conferenció sobre lógica y filosofía natural en un colegio franciscano desde 1321 hasta 1324 mientras esperaba regresar a la universidad para estudiar su doctorado. Durante estos años escribió muchas obras profundas sobre filosofía y lógica.


Corcoran escribe:
Guillermo de Ockham estuvo con certeza entre los lógicos medievales más imaginativos, competentes y prolíficos. El alcance de los aparentemente originales conceptos, problemas y resultados encontrados en sus obras es impresionante,cuando no asombroso.


En particular Ockham escribió la monumental Summa logicae de tres partes durante estos cuatro años, de la que


Corcoran dice:
... es probablemente el tratado lógico original de más alcance escrito en el periodo entre el 'Organon' de Aristóteles y el ' Wissenschaftslehre' de Bolzano (1837).


Las opiniones de Ockham despertaron una fuerte oposición y fue llamado por el capítulo provincial franciscano [3]:
... para explicar sus puntos de vista sobre trece proposiciones derivadas de su enseñanza de las categorías Aristotélicas, especialmente la categoría de 'relación'.


De hecho Ockham explicó sus puntos de vista y no se tomó ninguna acción contra él, pero claramente había sido señalado como inadecuado para la enseñanza, y el tema no se dejó descansar. Fue llamado a Aviñón en 1324 para que sus conferencias y escritos fuesen examinados como heréticos o enseñanza equivocada. Ockham fue a Francia, cruzando el Canal en verano de 1324, y continuó hasta Provenza donde ahora residió en el convento de Aviñón. De forma bastante sorprendente, la persona que iba a leer el comentario de Ockham sobre el Libro de Sentencias de Pedro Lombardo era John Lutterell que había sido canciller de la Universidad de Oxford cuando Ockham estudiaba allí. Quizá Lutterell fue la razón de que ahora Ockham estuviese siendo probado porque pudo haber decidido que las opiniones de Ockham eran peligrosas cuando era estudiante en Oxford. De cualquier forma Lutterrell repasó la obra de Ockham e hizo una lista de 56 afirmaciones que él estimaba erróneas o heréticas. Con la lista ahora en la base de los cargos contra Ockham, se formó una comisión para juzgarle.


En primer lugar la comisión decidió que la enseñanza de Ockham sobre física, particularmente sobre el tiempo, el movimiento y el lugar, serían quitadas de la lista de cargos a menos que fuesen parte de una afirmación teológica. Sobre 1326 había una lista de 51 cargos contra Ockham que más tarde fueron reducidos a 49. Una de las dificultades que la comisión tenía para atacar a Ockham era que él de hecho era un teólogo bastante conservador y sus afirmaciones religiosas tenían por lo común partidarios entre los dirigentes franciscanos. Como resultado, no fue formalmente condenado por su enseñanza. Mientras que Ockham estuvo en el convento de Aviñón esperando que la comisión llegara a sus conclusiones no estuvo ocioso. Había estado estudiando los pronunciamientos hechos por los papas en relación a la pobreza colectiva, en particular a la pobreza de Cristo y los apóstoles.


Como resultados de sus investigaciones, decidió que el papa actual, Juan XXII, había hecho declaraciones del tema que contradecían a las de papas anteriores. La lógica estaba clara para Ockham; el papa Juan XXII no era un verdadero papa y él lo denunció con cargos escritos. Ockham había convencido a otros importantes franciscanos de la lógica de sus argumentos, y juntos marcharon hasta Pisa el 26 de Mayo de 1328. Habían hecho bien en buscar la protección del Emperador Luis IV de Baviera ya que éste no era amigo del papa y ¡había sido excomulgado!. Ockham y sus amigos franciscanos del convento de Aviñón fueron también excomulgados por el papa Juan XXII que ordenó su arresto y regreso a Aviñón. El papa, sin embargo, no tuvo éxito y nunca logró sus fines. Cuando la corte del emperador Luis IV de Baviera regresó de Italia a Munich, Ockham también fue a Munich y vivió allí para el resto de su vida en su convento franciscano. Continuó atacando el poder papal, siempre empleando el razonamiento lógico en sus argumentos. Escribió muchos tratados mientras estaba en Munich sobre las relaciones entre la iglesia y el estado. Uno podría pensar que fue una lástima que fuese distraído de su trabajo en filosofía y lógica durante estos últimos años.


En términos de filosofía Ockham estaba bastante comprometido con las ideas de Aristóteles. Uno de los principales problemas a los que contribuyó fue el problema de los universales: ¿hay algo en la realidad que corresponda a nuestras palabras generales y conceptos, y si lo hay, cómo es?. Aquí hay fuertes conexiones con las matemáticas, ya que las nociones matemáticas no son términos absolutos para Ockham. El enuncia los términos matemáticos en forma condicional por lo que no era necesario para él suponer la existencia real de tales entidades matemáticas como los puntos y líneas a fin de hacer un uso útil de ellos. Ockham toma una aproximación nominalista (de hecho es a menudo llamado el padre del nominalismo) creyendo que los puntos, líneas, etc. son meras abstracciones y no existen realmente.


En sus estudios de lógica matemática, Ockham hizo importantes contribuciones a ella que son significativos hoy día. Consideró una lógica de tres valores en la que las proposiciones1 pueden tomar uno de tres valores verdaderos. Esto se hizo importante para las matemáticas del siglo 20 pero es destacable que fue en primer lugar estudiado por Ockham 600 años antes. También estuvo muy cerca de enunciar las leyes de De Morgan2. En la Summa logicae Ockham define una proposición conjuntiva como un compuesto de dos o más proposiciones categóricas unidas por una partícula 'y' (conjunción). De manera similar, define una proposición disyuntiva como un compuesto de dos o más proposiciones categóricas unidas por una partícula 'o' (disyunción). Una proposición conjuntiva es verdadera si y solo si cada una de las proposiciones que la forman es verdadera mientras que una disyuntiva es verdadera si y solo si alguna de las proposiciones que la forman es verdadera. Ockham destaca que una proposición conjuntiva implica, pero no es necesariamente implicada por, cada una de sus partes aisladamente. Él añade explícitamente que si una de las partes de una conjuntiva implica a cada una de las otras, entonces ésta implica a toda la proposición conjuntiva.


De manera similar, Ockham destaca que una proposición disyuntiva es implicada por, pero no necesariamente implica a, cada una de sus partes y que una disyuntiva junto con la negación de una de sus partes, implica la disyuntiva del resto. También destaca que la negación de una proposición conjuntiva es una proposición disyuntiva compuesta por los contrarios de las partes de la conjuntiva. También enuncia una afirmación similar para la negación de una proposición disyuntiva, con los cambios correspondientes. Finalmente nos permitimos mencionar la Navaja de Ockham. Es éste uno de los principios de Ockham por el que su nombre es ampliamente conocido hoy en día. Es bastante difícil hacer coincidir el significado de la 'navaja de Ockham' precisamente con la forma en que él creó el principio, pero digamos que afirma que siempre se debería tomar partido por la simplicidad cuando se construye una teoría. Donde es fácil tomar el sentido equivocado es que Ockham no estaba diciendo que la naturaleza siempre sigue el camino más simple. En su lugar él estaba sugiriendo que no se deberían construir explicaciones innecesarias y sobre-elaboradas. Courtenay resume la influencia de Ockham en las ideas del mundo actual como sigue [3]:


... Con el renovado interés en el pensamiento del final de la edad media que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo veinte, Ockham ha resurgido como una de las principales figuras del pensamiento escolástico, generalmente clasificado al nivel de Tomás de Aquino y John Duns Scoto. Y desde el punto de vista de la filosofía de los 80 y los 90, el interés de Ockham en la lógica terminista, la teoría lingüística, y la semiótica le ha situado al frente de esos pensadores medievales usados como fuentes en la discusión filosófica contemporánea.


Artículo de: J J O'Connor y E F Robertson MacTutor History of Mathematics Archive


Cita: La Navaja de Ockham: Frustra fit per plura, quod fieri potest per pauciora. Es vano hacer con más lo que puede hacerse con menos. o Essentia non sunt multiplicanda praeter necessitatem. Las entidades no deberían ser multiplicadas innecesariamente. Quodlibeta. Notas


En lógica, una proposición es un enunciado del que puede decidirse si es verdadero o falso, es decir, tiene un valor de verdad. A partir de las proposiciones se crean los razonamientos.


Las leyes de de Morgan dicen que si P y Q son proposiciones, entonces
no (P y Q) = (no P) ó (no Q) no (P ó Q) = (no P) y (no Q)
En notación de lógica matemática se escriben
¬(P ∧ Q) = (¬ P) ∨ (¬ Q) ¬(P ∨ Q) = (¬ P) ∧ (¬ Q)
y en la notación de teoría de conjuntos:
(A ∪ B)C = AC ∩ BC (A ∩ B)C = AC ∪ BC


Bibliografía
Biografía de W J Courtenay, en el Dictionary of National Biography (Oxford, 2004).


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